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Te has propuesto que tu empresa crezca. Tienes claro que quieres ampliar tus horizontes y vender más allá de tu país, tu objetivo es internacionalizarte. Pero ¿a qué países vas a vender? ¿Cómo los escogerás?

Factores a tener en cuenta

Antes de decidir nada, hay muchos factores que se tienen que estudiar con detenimiento, entre ellos:

  • ¿Qué sabes de cada país?
  • ¿Podrás vender tu producto o servicio sin ningún tipo de problema?
  • ¿Has calculado las posibles ventas anuales?
  • ¿Sabes si tu servicio o producto es adecuado al mercado donde quieres entrar?
  • ¿Tienes una idea clara del perfil de tu cliente ideal en cada país?

Cuando hayas hecho los deberes y tengas claro el potencial de tu producto en cada país, es decir el posible beneficio que puedes obtener, tienes que decidir en qué países quieres entrar y cómo lo harás.

Idioma

Directamente relacionado con el “como” hay un aspecto muy importante que es saber qué idioma habla la gente de ese país. ¿Les podrás explicar bien lo que vendes? Es un factor clave poder transmitir correctamente los beneficios y características de tu producto para convencer a tu futuro cliente que te compren a ti y no a otro.

En este artículo hablamos de la importancia de hablar el idioma de tus clientes.

¿Y tu web?

Tu web es tu tarjeta de presentación, ¿la van a entender tus clientes?

Un primer paso hacia la internacionalización es traducir tu web y tus materiales de márquetin.

No tiene ningún sentido haber realizado un estudio exhaustivo para evaluar las posibilidades de ventas si después, cuando ya tienes a los países identificados y empiezas a dedicar esfuerzos en vender, tu web no está bien traducida. Tus clientes potenciales entrarán en tu web, pero no entenderán qué vendes, porque no verán la información en su idioma o, aun peor, si la traducción de tu web no es correcta, puede dañar la imagen de tu empresa.

Parker anunció en Méjico una pluma con esta frase “no goteará en tu bolsillo ni te embarazará”. Creyendo que la traducción de “embarrass” (avergonzar) era “embarazar”.

Casos como el ejemplo de la pluma, nos muestran la importancia de invertir tiempo y esfuerzos en dar una muy buena primera impresión y presentar al mundo una web de tu empresa con información actualizada y adaptada a cada país o idioma. No vayas demasiado deprisa, revisa bien el contenido y asegúrate de que todo se entiende.

Por cierto, si estás pensando en renovar la web de tu empresa, recuerda que es importante que sea fácil poder añadir otros idiomas.

También hace falta que investigues qué legislación tiene cada país, tanto para productos como para servicios. Es importante que sepas qué documentos son obligatorios entregar con cada producto (instrucciones de montaje, información sobre licencias, etiquetas de seguridad, …) y también qué regulaciones idiomáticas tiene que cumplir. Para eso, te será de mucha utilidad contar con personal del país o con expertos en exportación y legislación internacional.

Algunos idiomas varían la ortografía o las expresiones según el país, tendrás que decidir qué variedad idiomática prefieres, según el potencial que muestre tu estudio de mercado de cada país,

Sería el caso del inglés del Reino Unido o de los Estados Unidos, del portugués del Brasil o de Portugal, o del francés de Francia o de Canadá o del español de España o de Latinoamérica (de Méjico, de Argentina, de Uruguay, etc.), el español neutro, el internacional (400 millones de persones en 21 países diferentes donde el español es el idioma oficial, no me sorprende que haya tantas variedades).

En algunos casos estemos hablando de idiomas que no son naturales (el español neutro, por ejemplo), y que surgen de la mera necesidad de reducir las diferencias entre las diferentes variedades de un mismo idioma. Esto ya sería un tema para otro artículo.

Si quieres empezar a exportar y estás pensado en traducir tu web o parte de tus materiales de márquetin, en LocalizationLab te podemos ayudar

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